“Me llamó tarde ayer, en la noche para decirme que me amaba, pero ya no importa. Le dije que nunca le había importado y nunca le importará”.

2.02.2011

Sentir

No quedan palabras, no quedan efectos, no queda orgullo, no queda lamento, no queda dinero, no queda perfecto. Aún queda tiempo para intentarlo, lo sé, lo veo en tus ojos, no quiero dejar ir aquello que me hizo sentir que todo valía la pena, quien hizo que mis sentidos renacieran, quien cada día me hace más entusiasta, más feliz, más romántica. Eres tú un círculo sin fin, donde no encuentro la manera de tenerte junto a mi. No quiero que te alejes, no quiero perderte, no quiero desilusionarte, quiero amarte.

Palabras, estallidos débiles en mi corazón, pronunciar tu nombre es difícil cada vez que sólo pienso que eres tú mi ladrón. ¿Qué hago para quitar este obstáculo que no me permite quererte como quiero hacerlo? Tú no eres el culpable, soy yo. Cuanto tiempo soñé a alguien como tú y ahora que te tengo cometo una serie de errores que nunca pensé que cometería. Es difícil y cada día lo es aún más.
Cada mañana sale el sol, lo sé, pero también cada día caen hojas, pero éstas hojas están secas. Deduzco que te quiero, que me quieres, que nos queremos. Qué más importa, yo sólo quiero tenerte y hacerte feliz.

Es triste no saber qué hacer, es difícil a su vez no comprender, no sé qué pasa por mi mente, estoy en blanco, pero sé que te quiero y me hace feliz saber que tú estás bien.

Sólo dos palabras inútiles, pero delicadas que te quiero decir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario