“Me llamó tarde ayer, en la noche para decirme que me amaba, pero ya no importa. Le dije que nunca le había importado y nunca le importará”.

3.30.2010

No sé si es amor o confusión


Una vez más mi corazón se vuelve a parar, es inexplicable e imposible, traté de mirar a otro lugar pero mis ojos querían de una manera loca observar los tuyos, ni idea, solamente sé que tú ni te percataste y si es que lo hiciste no dijiste nada con tal que te siguiera mirando con tanta ternura. Tu boca es tan extraña, cuando sonríes me demuestra tanta devoción, pero cuando estás completamente sensato, reflexivo y mil cosas, admito que me da miedo el sólo hecho de creer que piensas en otras cosas. Te miro una vez más, inertemente mis ojos nuevamente no querían quitarte la mirada de encima, mi rostro mostraba una alegría penetrable, no sabía que decir, estaba indiscutiblemente nerviosa, no sabía que hacer y por un momento sentí que dude de mi misma. Observé tus piernas, tus brazos y la forma en que movías la cabeza, tenía unas ganas enormes de agarrarte y abrazarte con frenesí pero luego aterricé y me di cuenta que ya debía de borrarte de mi mente, de comenzar a mandar al olvido todo lo hermoso que mi imaginación cándida había creado en tan pocos días. Sabía y me decía frecuentemente que tú no me querías como yo a ti, pero seguí feliz de la vida imaginándome tus cariños y fieles aficiones.

Luego de un rato, ya no me mirabas, ibas concentrado en un punto fijo de la pared, no sabía si despertarte de tu particular sueño o seguir soñando yo… Contigo.
Sin embargo, llegó la hora de decir adiós y sé que es difícil porque mi corazón no lo quiere aceptar, pero ya me di cuenta que tú no eres para mi, ni mucho menos yo para ti. Sigo con la idea de que estás enamorado de alguien que ni siquiera osa en prestar esa atención exclusiva como la que te tengo cuando te veo.
Sé que hoy será otro día en que te veré y actuaré distinta, dudando de mi misma, pero sé que es para mejor, debo ser más expresiva como realmente soy. Si no te gusto, pues, no eres para mí. Sencillamente es eso y tengo que aceptarlo, no me juzgaré ni buscaré otra vez mis defectos para sentirme mal cuando estoy cerca de ti, no quiero volver a dudar, no quiero sentirme insegura, quiero que me aceptes, sé que lo haces, pero no de la manera que me gustaría que fuera, pero esto que soy, es lo que Dios me dio.
Tengo que aceptarlo. Aceptar que Dios busca algo para mí y quizás no seas tú, eres un sueño solitario y olvidado entre la lluvia de las nubes. Siempre he pensado que si las nubes lloran, pero está vez seré yo y es por ti. Es romántico, apasionado y sé que nadie te querrá como yo, porque estuve a punto de enamorarme, pero tanta indiferencia, tanto rechazo me hizo olvidarte.

Créeme, soy incapaz de herirte y quiero lo mejor para ti, llanamente, no me quiero volver a vulnerable.

3.28.2010

Un Otoño Vehemente

Luego de que el sol se cansa de salir y bañarnos con su ternura llega el otoño. Esperamos ansiosos su llegada, donde hojas caen nostálgicamente de los árboles secos de su flor, donde los ojos se posan en las nubes que cada día visitan nuestras almas, dónde inexplicablemente le buscamos el sentido a tanta maravilla y sin más, nuestras hojas caen de nuestros labios por el dolor de no sentir amor; simplemente queremos encontrarlo, pero no sabemos dónde está. Nos preguntamos si es que el amor nos rodea, pero no nos damos cuenta, porque solo vemos esas hojas caer, y no vemos que caen porque así habla la naturaleza. Nos quedamos en silencio, vemos su actuar, su forma de expresarnos ese amor tan puro. Ahí logramos liberar toda esa pasión tan escondida que por años hemos soñado sentir, que juega con nuestros sentimientos y nos obliga a desear con un anhelo tan intenso tanto amor camuflado en el olvido de este otoño tan silencioso. Luego de las hojas, llega el viento que no habla, solo respira, porque sabe que guardamos un silencio absoluto dentro de nuestras almas, ansiosas por salir a la luz de las lágrimas que botan las nubes. Ese momento me gusta, cuando gota a gota el cielo nos demuestra cuanto nos quiere y nos brinda de tanta sutileza y sencillez en esa agua tan abundante que cae sobre nuestras mejillas. Amo ver tus mejillas en el otoño, amo ver como se acercan a mis ojos y observar ese momento tan inolvidable que me hace sentir cuánto te quiero y cuánto espero cada momento junto a ti.
El otoño es distinto porque tú estás a mi lado, sin ti sería invierno, sin tu respirar, sin tu rubor, si tú supieras todo lo que siento cuando estás cerca, quizás es difícil decirlo porque se forman nudos en mi garganta, pero sé que el otoño hablará por mí, entre la pena y la alegría de estar y no estar contigo, entre las nubes y el sol,
ahi estaré y siempre junto a ti. Aunque no te des cuenta, siempre lo estaré porque eres mi sol en cada nube, en cada silencio, porque nuestros ojos y nuestra pluma hoy se unieron, al comenzar el otoño.

3.21.2010

à nouveau

Nuevamente, caigo en lo mismo, en esa dulce mirada y esos impactantes ojos que sin duda me hacen caer en la más afectiva razón. No sé que es de mi cuando te veo, no sé que es de mi cuando te siento lejos, sólo sé que caigo en una nube de otra dimensión, en un hiperespacio sin control. Sé que no soy esa persona a la cual tu quieres con tantas ansias y lo tengo más que claro, pero mi corazón se abstiene y no deja de pensarte, de admirar tu sonrisa, tu simpatía y sencillez. Siempre me pregunto ¿Qué será lo que me atrajo a ti?, cada día sale una nueva razón, pero sin duda, las posibilidades de tenerte son muy escasas. Creo que ya es tarde y es doloroso decirlo, más aún para un corazón ilusionado y casi enamorado. Tus ojos están puestos en otra piel, en otra mirada y simplemente no puedo aceptarlo; algo me dice que eres inalcanzable, pero aún así prosigo e insisto, perseverantemente hasta poder conseguir algo de lo que busco. Nunca fui o estuve preparada para nada de eso.
Aún no te he dicho nada, ni tampoco pienso hacerlo. Sé que ya lo sabes, quizás no, pero lo sospechas y eso me trae una confusión tremenda. Sólo espero que nuestros corazones sigan como hoy lo son, que nuestras miradas permanezcan como siempre han estado, que nuestros abrazos sigan siendo de fraternidad, porque aunque no te tenga, sé que mi amigo siempre serás.

Le doy gracias a Dios por traerte a mi vida y darme tantas razones lindas para seguir adelante, en fin y al cabo, poder capacitarme y tener tantas experiencias que algún día me servirán. Sé que el amor pronto llegará a ti como a mí, sé que te da igual si te quiera más de la cuenta, sé que no te importa si te miro mucho o si alucino, te creí diferente pero erré, eres igual a todos, pero de disímil coraje. Sé que te cuestionas, sé que lo sabes indirectamente, sé que actúas diferente, sé que tratas de conquistarme pero no sabes que ya lo hiciste, sé que tu corazón está en otro lugar, sé que no soy lo suficiente como para llenarte de felicidad y de amor, sé que debo ser precavida y pensar las cosas antes de actuarlas, sé que ya es tarde para remediar todo lo pensado e imaginado, pero sólo por un día me gustaría tenerte siempre a mi lado...

Cuando ya es tarde, más lo pienso.

3.18.2010

Inimaginable

Nadie podría comprender por las situaciones que me han tocado vivir a diario. Cada día me pregunto, ¿Cuál es la real relevancia de todo esto? pues, sinceramente no hayo la respuesta y me encuentro incapaz de encontrarla. Soy tan incompetente acerca de estos temas, temas tan frágiles para mi que intolerablemente puedo llevar a cabo. Me es extraño e infrecuente tener que tratar de sobrevivir cada día porque simplemente, no sé como actuar frente a las tribulaciones que me depara la vida. Últimamente, debo admitir, que he estado muy feliz, sin tomar en cuenta situaciones tan prácticas, pero gracias a la gente que tengo a mi alrededor, que puedo saber cual es mi proyecto y claramente, mi relación con la vida. Puede sonar muy sencillo, pero eso es y no me interesa arreglarlo con palabras bonitas. Nuevamente, le encontré un sentido a mi vida, con la que dependo cada día para poder brillar en felicidad y que nada ni nadie me deje caer. Es lo que todos deberíamos hacer para estar en paz con nosotros mismos, puede que suene extraño, pero me encantaría ver a la gente sonreír, independiente de los problemas ya sean económicos, familiares, sociales, amorosos, la vida está hecha para disfrutarla, para no acomplejarnos, ¿por qué a veces la felicidad puede ser tan insuficiente? Si la felicidad está a donde quiera que miremos, depende de nosotros atraparla y amarrarla al corazón.