“Me llamó tarde ayer, en la noche para decirme que me amaba, pero ya no importa. Le dije que nunca le había importado y nunca le importará”.

5.21.2012

Razón

Miles de razones existen para comprender, pero ninguna se lleva a cabo. Hoy es Lunes, uno igual a todos, me atrevería a decir que parece un Domingo habitual, un Lunes que me ha matado lo poco y nada que me quedaba de esperanzas para surgir en eso que le llaman "Amor". Soy un ser humano, tal y como todos, cometo errores, me he equivocado y pretenden que mis errores son en vano. Nunca en la vida he pretendido hacerme la víctima ni creer que todo lo que he hecho no ha hecho daño más que a mi misma. Es tan triste saber que te vas quedando sola, que ya no eres la misma que solías ser hace algunos años, que la gente te es indiferente, es tan triste pensar que recién tienes tu primera pareja y has cometido tantos errores que es como si fuera la tercera. Dicen que con la primera persona todo es hermoso, que son sólo un par de niños con ganas de surgir y de crecer, pero qué más da, si todo lo que he hecho se ha ido en mi contra. Carpe Diem, amiga, carpe diem.
Te creías muy fuerte, pero aquí estás, con la cabeza agachada, con lágrimas en los ojos, pretendiendo olvidar lo que pasó. Trato de ser madura y comprensiva, tener empatía y poder lograr lo que tanto quería, pero me siento un estropajo que sólo ha hecho daño.
Nadie en la vida se da cuenta de las cosas, quisiera volver a ser una niña y así no saber de estos problemas, siento que todo lo que hice en un año se fue a la mierda, que nunca hubo confianza de por medio, que por un simple tambaleo soy una igual a todas.
No me queda más que apoyarme en mi misma, no confiar en nadie, porque toda la gente te hiere, toda tratará de buscar una forma de saber más de ti y luego tomar tu mano por el lado.

Comenzaremos de nuevo, pero esta vez lo haremos sin dificultad, lo haremos pensando en el daño que nos hacemos en tropezar con la misma piedra, ya el daño está hecho, ya es mucho y no pretendo volver a caer a lo mismo.

5.01.2012

Él y yo

Me olvidé de su mirada,
olvidé sus besos, sus caricias,
olvidé el aroma de su colonia cada vez que llegaba y me saludaba,
olvidé sus manos, sus gestos, sus palabras,
olvidé sus gustos, olvidé sus enojos,
olvidé lo que sentía tocar su piel,
olvidé todas esas noches en que los besos eran las palabras,
olvidé lo que era amar de la manera en que a él lo amaba,
olvidé lo que era sentir tan apasionadamente,
olvidé lo que era querer tanto a una persona,
olvidé lo feliz que esa persona me hacía sentir.
En fin, entre tanto olvido, hoy te vuelvo a recordar. Te vuelvo a recordar como al primero que he tenido, como el primero que me ha enseñado tanto, como el primero que me hizo entender que el amor lo podía todo, como al primero a quien me entregué. Porque tú no sabes la angustia que me da saber que soñábamos tanto juntos, que la fe era nuestro pilar, que los rezos por las noches eran sólo para pedir una vida juntos, eran para seguir de las manos, seguir besándonos todas las noches sin cansancio, era querernos por sobre todo, era llenarnos de amor, eran días de ternura, de apasionados besos que me hacía mirar las estrellas, de noches inolvidables juntos, de días que nadie borrará de mi mente y mi corazón, de esas cosas que sólo tú lograbas en mi, de todo aquello que te hacía tan único, de esas corridas a caballo, de esas poquitas noches juntos, pero felices, amándonos, besándonos como locos, de todo aquello que tú hacías para llegar a las nubes, de tus manos tocando mi cintura, de tus labios juntos a los míos, cuando rozabas mi cuello con la yema de tus dedos. Todo eso me hace difícil de olvidarle y muchas cosas más pero... lo que nunca he olvidado, es su sonrisa.