“Me llamó tarde ayer, en la noche para decirme que me amaba, pero ya no importa. Le dije que nunca le había importado y nunca le importará”.

7.04.2010

Caí y me levanté

Nuevamente sentí ese delirio intenso, caía sin darme cuenta y sentía que no tenía fuerzas. Admito que no he llorado, que no me he dejado vencer, pero tengo una agonía increíble acumulada, que no me permite avanzar. Hoy es un nuevo día y sé que venceré, no volveré a caer porque soy una flor cortada por su tallo para ser delicada, para salir adelante y no desfallecer por un simple amorío que no merece mis lágrimas, por alguien que no sabe amar y no merece ser amado; no es resentimiento, es sólo que ahora, al fin, veo las cosas como son, verdades tras verdades, así es la vida. Tal vez es demasiado tarde, pero no, no lo es, nunca es tarde para abrir los ojos y darse cuenta que siempre esperamos saber y descubrir la realidad.
Y pensar que miles de personas no aceptan su realidad, no son agradecidos con la vida por la simple razón de tener ojos para poder ver, de tener manos para tocar, de tener labios para sentir, de tener oídos para oír. Todo está hecho para la simple razón de ser felices, y más felices aún, agradeciendo por lo que tenemos.

La gran dicha de ser personas grandes por sólo ser lo que somos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario