Hoy ya es tarde, lo sé, nuevamente malditos vientos en mi cabeza, trastornan tu voz hiriente, tal vez ya es demasiado tarde, dudo de mis sentimientos, de mis anhelos, pero la verdad que me vuelvo loca al verte, ver que todo está tan perfecto a tu lado, saber que la luna es nuestra única salida a la luz del día, quizás no sea lo mismo, las esperanzas caen como hojas en otoño. Quizás no mirarás cuando me vaya, ni siquiera te imagines lo que me cuesta pretender no quererte, o no enojarme cuando te veo con otro interés, pero sé que sabes muy bien que muero por ti, por tus labios, por tu sencilla madurez que tratas de demostrar, pero aún así muero por ti, muero por liberar esta tensión y gritar a los mil vientos todo lo que te quiero y anhelo en este preciso momento.
Tiraré todo a la borda, en este largo vacío que siento por dentro, no sabes cuando te quiero, no te lo imagines, porque sé que no te interesa, aunque tu indiferencia me duela, es sólo un paso que debo dar. Sólo dame una señal y estaré dispuesta a dejar todo y demostrar mi sinceridad.
La Luna es nuestra única testigo, dile a ella todo lo que sientes y yo te diré todo lo que siento por dentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario