“Me llamó tarde ayer, en la noche para decirme que me amaba, pero ya no importa. Le dije que nunca le había importado y nunca le importará”.

6.19.2011

Sólo tú en mi mente

Amo sus ojos, su mirada, sus manos y labios.
Amo cuando grita, cuando corre y cuando se entristece.
Amo su boca, su lunar en su mejilla, amo sus brazos, sus piernas y rodillas.
Amo cuando sonríe, cuando se perturba, cuando se acongoja.
Amo su silencio, sus palabras y su alma.
Amo conocerlo, amo cada minuto junto a él, amo cuando ríe, aunque encuentre estúpida su risa.
Amo cuando ríe y brillan sus dientes a lo lejos.
Amo sus manos cuando rozan mis mejillas.
Amo sus labios cuando me besa suave y tiernamente.
Amo su seriedad, amo su felicidad, amo cuando mira al cielo como si buscara algo más allá de las estrellas.
Amo cuando me mira con sus ojos brillantes por la luz de la Luna.
Amo cuando se sienta a mi lado y me abraza como si no existiera un mañana.
Amo cuando me toca con sus manos mi carita.
Amo cuando digo su nombre en silencio y es como si estuviera a mi lado.
Amo cuando va caminando a lo lejos, aunque ni siquiera sepa, aún sigo sus pasos a la luz de las estrellas.
Amo mirarlo cuando me mira y sonreirle sin razón alguna.
Amo cuando respira profundamente y sus agujeros se inflan como si inspirase todo el aire del mundo.
Amo cuando ríe sin parar, cuando le llega a doler el estómago de tanta locura que oye de mi boca.
Amo pensar en él todo el día, quererlo junto a mi, anhelarlo y cuidarlo.
Amo besarlo con tanta pasión que desearíamos estar cada día juntos.
Simplemente, lo amo a él y sólo a él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario