Me escondo en cada esquina, no puedo evitarlo, algo me desgarra mi felicidad día tras día, por mucho que quiera volverla a encontrar, se escapa, me hipnotiza y arranca.
No puedo encontrarte ni aunque susurre en tu oído, ni aunque murmure a latidos, ni el compás de la música oirás.
Busco por ahí a alguien que me quiera cuando estoy, cuando me voy, cuando me fui, cuando volví, que sepa amarme, que sepa hacerme reír, que conozca las palabras que jamás le voy a decir y que no le importe mi ropa, mi vestir, mi maquillaje, mi rubí, si total, me voy a desvestir... para amarlo.
.ertnocneet.
Cada espacio es una historia de amor en mi corazón, palpitando de alegría y de dolor, viendo como te me vas dulce carmesí, viendo como el color de tus ojos cambia al sonreír, cómo llorar, cómo reír, si no sé lo que es sentir.
Házme sentir que el amor es uno, que cada palabra es hermosa, que no sólo hay que decirlas, sino mostrarlas, sacarlas a luz, ver a cada esquina que nuestro amor vale la pena porque es hermoso, porque somos felices al sentirlo, que no importe si hemos tenido un mal día, todo cambia, sólo una sonrisa basta.
No importan cuantas lágrimas derrame al escribir, no importa la pena que sienta al alejarme de ti, yo soy la que siente tan vehemente, yo soy la que cae a cada minuto en un amor profundo, en un amor sin sombra, en un amor que vale más que cualquier cosa.
Quiero tomarte de la mano y partir al fondo del océano, llenarte de peces tu pancita y gritar a mil olas mi amor por ti, un amor efusivo, tranquilo y verdadero, que es capaz de que la flor sólo renazca con humildes gotitas saladas, llenas de sentimientos y esperanzas de que vuelva a nacer...
Yo para ti, yo por ti.
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