Tarde por la noche apareció de la nada un angelito, cubierto de sedas, mirando mi carita y cantando canciones preciosas, me susurró al oído que todo iba a estar bien, que quizás me quitará algo que amo, pero llegaría otro que me enseñaría a amar de tal manera que olvidaría todo aquello que a mi alma acongojaba.
Al otro día creí que todo había sido un sueño, pero no, de la nada apareciste con una hermosa sonrisa, perfecta, a tu lado habían millones de narcisos, por donde quiera que mirase, por doquier y de cualquier modo me dí cuenta que eras tú. Increíble como cambiaron mis días de la noche a la mañana, como ese hermoso ángel que me cuidaba tanto me aseguró que sería feliz en un abrir y cerrar de ojos. Sé que cuando todo comienza, todo es hermoso, todo es divino, imperecedero, y así es como hoy siento, con esas ansias de verte todos los días de mi vida, abrazarte y besarte.
Es verdad, me apasionó esto, no puedo dejar de anhelar cada momento, cada espacio en que contigo estoy, cada huella que en mi camino dejas, cada retorno, cada detalle preciso que llena de mil latidos, cada vacío, cada tormento, tú eres el que los hace diferente. Al hermoso amor apasionado que me roba latidos inesperados, precioso cariño motivante que profunda al interior de mi vida.
Caen las hojas, pero en mí renacen otras, llenas de energía, de amor y carisma, llenas de vitalidad, de certeza y pasión, llenas de calor y de sinfonía.
Desde lo más profundo de mi corazón sólo esto te he querido decir, que...
Yo... Yo te amo ♥.
No hay comentarios:
Publicar un comentario