“Me llamó tarde ayer, en la noche para decirme que me amaba, pero ya no importa. Le dije que nunca le había importado y nunca le importará”.

1.21.2011

Tan corto el camino para tanto cariño

Ansiosa esperaba que llegara, miraba hacia la puerta como queriendo de la nada encontrarlo, y así fue como llegó. Normal, sencillo como siempre, con su carita seria, con su postura erguida. Pasaban los minutos y lo único que quería era tocar sus mejillas, aunque fuera de la manera más bruta, pero tocarlas y ver como sus ojitos sonreían...

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